Hace mucho tiempo, en una librería de Santiago de Compostela, creo que en mi primer año de carrera (2009-2010, hace casi diez años), encontré una novela que tenía buena pinta. La portada era esta imagen que veis al lado. Recuerdo que me llamó la atención y, la verdad, aún hoy, es una de las portadas que más bonitas me parecen de todas las que he visto. Ese día no la compré porque iba a por un manual para una asignatura, pero unos días más tarde volví a la librería de camino a la residencia desde clase (eso de tener una librería justo en el camino que tomaba a diario cuando entraba y salía de la facultad no era muy bueno para mi economía, la verdad) y me decidí a comprarla. Mentiría si dijera que me causó un gran impacto, porque no fue así: me la leí, me gustó, me pareció bien que fuera autoconclusiva (a esas alturas ya me había leído los que estaban publicados de Canción, estaba inmersa en otras cuantas sagas, y mi tiempo y bolsillo no daban para tanto) y ahí lo dejé. No tuve gran curiosidad por buscar nada más del autor; me había gustado, sin más. Al curso siguiente me uní al foro de Asshai, dedicado a Canción de Hielo y Fuego y que contaba con una sección del foro dedicada a otras cosas que no eran Canción, entre ellas, Brandon Sanderson y sus obras. No recuerdo muy bien si entré en un hilo general de Sanderson o uno de Elantris, pero entré, y vi que Elantris formaba parte de algo mucho más grande llamado el Cosmere.
Y así empezó todo. Siempre he sido muy aficionada al trasfondo de libros y sagas: me gusta reparar en los pequeños detalles, y ahí ya no es que tuviera pequeños detalles, es que había todo un universo con diversas obras interconectadas entre sí.
Pero antes de entrar más en detalles sobre el Cosmere, hablemos un poco de Sanderson. Sanderson es un autor estadounidense tremendamente prolífico (cuenta con más de 50 obras - entre novelas, novelettes, relatos, etc- en su haber, como podéis ver aquí ) y que se ha convertido en un escritor de referencia en cuanto a la fantasía, fantasía aderezada en varias ocasiones con toques western y steampunk, de aventuras , de superhéroes, ciencia ficción y, recientemente, también space opera. Como se puede ver, Sanderson se atreve con todo.
Pero hablemos ahora del Cosmere... Quizás la mejor analogía para hablar del Cosmere sería hablar del Universo Cinematográfico de Marvel, con un único universo, pero diversos mundos y planetas, cada uno de ellos con sus historias y sus protagonistas, que en ocasiones se cruzan y en los que existen personajes que están de fondo, sin ejercer gran influencia en el devenir de los acontecimientos, pero estando ahí, a modo de "cameo" o "Easter Egg". En el UCM este personaje es Stan Lee; en el Cosmere es Hoid, un personaje muy enigmático al que encontraréis con diversos nombres en las novelas del Cosmere.
Así, el Cosmere es un universo, un universo similar al nuestro en cuanto a las leyes físicas, pero sin que esas leyes sean lo único que explica el funcionamiento del universo. La estructura del Cosmere responde a la existencia de tres reinos: el Reino Físico, en el cual tienen lugar la mayor parte de los acontecimientos y es donde interactúan los personajes, es decir, cada uno de los mundos donde suceden los eventos de las novelas; el Reino Espiritual, del cual no se sabe gran cosa, que se podría entender, a semejanza del mundo de las Ideas platónico, como el lugar dónde se encuentra el "qué" de las cosas, su esencia; y, por último, el Reino Cognitivo, del que tampoco se sabe mucho salvo que a través de él ciertos personajes pueden moverse entre los mundos.
Pero, ¿cómo empezó el Cosmere? No está del todo claro. Se hace alusión a Adonalsium, una suerte de fuerza creadora, dios o quizás un humano con Investidura (así se denomina a los diversos sistemas mágicos del Cosmere y sus manifestaciones) a grandes niveles. Esta fuerza creadora sufrió la Fragmentación, en la cual se dividió en dieciséis pedazos, llamados Esquirlas o Shards (de estas Esquirlas se conocen las siguientes: Devoción, Dominio, Ruina, Preservación, Honor, Odio, Cultivación, Autonomía, Dotación y Ambición), que deben ser portadas por un humano (Shardholder) para poder manifestar su poder. Algunas Esquirlas viajaron a diferentes mundos (y en algunos casos, los crearon), convirtiéndose en la fuente primaria de la magia de esos mundos; a veces, en algún mundo se encontraba más de una Esquirla (como el caso de Scadrial, el mundo de la saga de Nacidos de la Bruma, donde fueron a parar, funcionando como opuestas, Ruina y Preservación).
¿Qué mundos componen el Cosmere? De momento sólo se conocen doce planetas: Nalthis (donde se ambienta El aliento de los dioses), Scadrial (saga de Nacidos de la Bruma), Taldain (en el que se ambienta Arena Blanca), Sel (Elantris y El Alma del Emperador), Primero del Sol (en el que transcurre Sexto del Ocaso y que no cuenta con ninguna Esquirla que se sepa), Roshar (mundo de El Archivo de las Tormentas), Ashyn, Braize (ambos en el mismo sistema que Roshar), Treno (sin ninguna Esquirla), Vax (no se sabe gran cosa), Yolen (hogar de los dieciséis portadores originales de las Esquirlas tras la Fragmentación) y Obrodai (apenas se dispone información, sólo se menciona). No transcurren aventuras en todos ellos, y algunos, como ya se ha dicho, ni siquiera poseen Esquirlas.
Como se puede ver, el Cosmere es un universo tremendamente complejo, en el que los acontecimientos siempre forman parte de algo más grande y trascendental. Si bien en muchos de los libros los personajes no se paran demasiado a analizar el Cosmere, éste siempre está ahí, igual que nuestro propio universo, como un personaje más. En mi opinión, la creación de este universo y de los diversos sistemas de magia que en él se encuentran (integrados de forma coherente con las leyes físicas que rigen los mundos y con sus propias leyes perfectamente explicadas en cada una de las sagas), es uno de los grandes atractivos de la obra de Sanderson. Sus personajes y tramas tienden a estar bien escritos, con personajes definidos y siempre interesantes, pero la nota extraordinaria de su obra está en esto, en el Cosmere.
En otra ocasión, hablaré de mis dos sagas favoritas de Sanderson: Nacidos de la Bruma y El Archivo de las Tormentas, ambas pertenecientes al Cosmere, y cada una de ellas con detalles del mismo que hace que en cada lectura descubra algo nuevo. Por ahora, es preciso dejarlo aquí; me he dejado muchas cosas en el tintero, pero la propia complejidad del Cosmere hace imposible extenderse más en una sola entrada.
¡ATENCIÓN!
A PARTIR DE AQUÍ PUEDE HABER SPOILERS MENORES
Pero hablemos ahora del Cosmere... Quizás la mejor analogía para hablar del Cosmere sería hablar del Universo Cinematográfico de Marvel, con un único universo, pero diversos mundos y planetas, cada uno de ellos con sus historias y sus protagonistas, que en ocasiones se cruzan y en los que existen personajes que están de fondo, sin ejercer gran influencia en el devenir de los acontecimientos, pero estando ahí, a modo de "cameo" o "Easter Egg". En el UCM este personaje es Stan Lee; en el Cosmere es Hoid, un personaje muy enigmático al que encontraréis con diversos nombres en las novelas del Cosmere.
Así, el Cosmere es un universo, un universo similar al nuestro en cuanto a las leyes físicas, pero sin que esas leyes sean lo único que explica el funcionamiento del universo. La estructura del Cosmere responde a la existencia de tres reinos: el Reino Físico, en el cual tienen lugar la mayor parte de los acontecimientos y es donde interactúan los personajes, es decir, cada uno de los mundos donde suceden los eventos de las novelas; el Reino Espiritual, del cual no se sabe gran cosa, que se podría entender, a semejanza del mundo de las Ideas platónico, como el lugar dónde se encuentra el "qué" de las cosas, su esencia; y, por último, el Reino Cognitivo, del que tampoco se sabe mucho salvo que a través de él ciertos personajes pueden moverse entre los mundos.
Pero, ¿cómo empezó el Cosmere? No está del todo claro. Se hace alusión a Adonalsium, una suerte de fuerza creadora, dios o quizás un humano con Investidura (así se denomina a los diversos sistemas mágicos del Cosmere y sus manifestaciones) a grandes niveles. Esta fuerza creadora sufrió la Fragmentación, en la cual se dividió en dieciséis pedazos, llamados Esquirlas o Shards (de estas Esquirlas se conocen las siguientes: Devoción, Dominio, Ruina, Preservación, Honor, Odio, Cultivación, Autonomía, Dotación y Ambición), que deben ser portadas por un humano (Shardholder) para poder manifestar su poder. Algunas Esquirlas viajaron a diferentes mundos (y en algunos casos, los crearon), convirtiéndose en la fuente primaria de la magia de esos mundos; a veces, en algún mundo se encontraba más de una Esquirla (como el caso de Scadrial, el mundo de la saga de Nacidos de la Bruma, donde fueron a parar, funcionando como opuestas, Ruina y Preservación).
¿Qué mundos componen el Cosmere? De momento sólo se conocen doce planetas: Nalthis (donde se ambienta El aliento de los dioses), Scadrial (saga de Nacidos de la Bruma), Taldain (en el que se ambienta Arena Blanca), Sel (Elantris y El Alma del Emperador), Primero del Sol (en el que transcurre Sexto del Ocaso y que no cuenta con ninguna Esquirla que se sepa), Roshar (mundo de El Archivo de las Tormentas), Ashyn, Braize (ambos en el mismo sistema que Roshar), Treno (sin ninguna Esquirla), Vax (no se sabe gran cosa), Yolen (hogar de los dieciséis portadores originales de las Esquirlas tras la Fragmentación) y Obrodai (apenas se dispone información, sólo se menciona). No transcurren aventuras en todos ellos, y algunos, como ya se ha dicho, ni siquiera poseen Esquirlas.
Como se puede ver, el Cosmere es un universo tremendamente complejo, en el que los acontecimientos siempre forman parte de algo más grande y trascendental. Si bien en muchos de los libros los personajes no se paran demasiado a analizar el Cosmere, éste siempre está ahí, igual que nuestro propio universo, como un personaje más. En mi opinión, la creación de este universo y de los diversos sistemas de magia que en él se encuentran (integrados de forma coherente con las leyes físicas que rigen los mundos y con sus propias leyes perfectamente explicadas en cada una de las sagas), es uno de los grandes atractivos de la obra de Sanderson. Sus personajes y tramas tienden a estar bien escritos, con personajes definidos y siempre interesantes, pero la nota extraordinaria de su obra está en esto, en el Cosmere.
En otra ocasión, hablaré de mis dos sagas favoritas de Sanderson: Nacidos de la Bruma y El Archivo de las Tormentas, ambas pertenecientes al Cosmere, y cada una de ellas con detalles del mismo que hace que en cada lectura descubra algo nuevo. Por ahora, es preciso dejarlo aquí; me he dejado muchas cosas en el tintero, pero la propia complejidad del Cosmere hace imposible extenderse más en una sola entrada.
Para saber más sobre Sanderson y el Cosmere
- Glosario del Cosmere: http://dondeterminaelinfinito.blogspot.com/p/glosario-de-cosmere_10.html
- Qué es el Cosmere: https://cosmere.es/guia-de-lectura/que-es-el-cosmere/
- Sobre Brandon Sanderson: https://cosmere.es/libros-y-mas/brandon-sanderson/
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