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jueves, 4 de octubre de 2018

(In)Justicia Patriarcal

Esta mañana, como he hecho a lo largo de toda la semana, he abierto Twitter mientras desayunaba; no sólo es una fuente de memes sino que actualmente es donde me entero antes de las noticias: si alguien muere, si algún político ha dicho alguna estupidez mayor de lo habitual... esas cosas. Hoy mi TL habla mucho de un juez, por un momento me despisto porque solamente me acuerdo de la jueza que denegó una orden de alejamiento a una mujer asesinada en Bilbao la semana pasada

Y entonces veo este tweet. Y por un momento, contra todo lo que me dicen los últimos años presenciando cada vez más injusticias y arbitrariedades del sistema judicial español en casos de violencia contra la mujer (Juana Rivas, la chica de la Manada y un larguísimo etcétera), no me lo creo, sencillamente porque no me lo puedo creer. Y abro la noticia. Y, efectivamente, es incluso peor de lo que me esperaba. 

No voy a reproducir aquí las palabras de este señor, por hablar de él con un apelativo digno en lugar de los nada dignos que tengo en la cabeza y que probablemente acabarían conmigo en la Audiencia Nacional acusada de terrorismo.

Desde que se comenzaron a recabar datos y estadísticas oficiales sobre las muertes por Violencia de Género, en 2003, se han contabilizado unas 950 mujeres asesinadas. Teniendo en cuenta la restrictiva definición de Violencia de Género que ofrece la legislación española (contraviniendo de paso el Convenio de Estambul), que no contempla las agresiones o asesinatos cometidos fuera del marco de una relación sentimental, el número probablemente asciende a muchísimas más, más de 1000 probablemente. 

En esta coyuntura, y con además, nueve mujeres asesinadas en septiembre y dos niñas que han pasado a ser parte de las 27 víctimas menores de edad asesinadas por sus padres en el contexto de la violencia de género, un juez que, para más inri, es titular de un Juzgado de Violencia contra la Mujer, se permite hacer estos comentarios, comentarios que además nos dan la razón al hablar de "Justicia Patriarcal". Las mujeres cada vez alzamos más la voz y protestamos, y la reacción desde el sistema judicial no es fallarnos, pues no nos puede fallar un sistema al que jamás le ha interesado realmente protegernos, es hacer lo que ha hecho siempre: intentar acallarnos o ridiculizarnos. No nos conformamos ya con las migajas, sino que reclamamos una justicia con perspectiva de género, jueces, fiscales, abogados, etc. realmente formados, que sepan qué es lo que están juzgando.

El juez que ha hecho estos comentarios ha intentado justificarse aduciendo que se trata de una conversación privada y que por tanto no puede existir parcialidad en el juicio, pero lo que no parece entender es que en un sistema machista es imposible ser imparcial a la hora de juzgar estos casos, porque el machismo lo permea todo. Es completamente imposible sustraernos a él, y precisamente por ello los jueces deben contar con la formación y con la perspectiva de género necesarias: no se eliminarán todos los sesgos, pero si los conoces puedes intentar evitarlos y reflexionar sobre ellos. 

Si la justicia sigue sin interesarse en protegernos, si cada vez que reclamamos justicia se nos intenta contentar con simples migajas o gestos sin importancia (minutos de silencio, pésames, lamentaciones vacías de reflexión y de acción), llegará un momento en que la situación será insostenible y en que tendremos que conquistar nuestros derechos y nuestra justicia como se han conquistado siempre: por la fuerza. 

miércoles, 2 de agosto de 2017

Sansa Stark y la molonidad de personajes femeninos

He de confesarlo, la primera vez que leí los libros, Sansa me parecía una petarda que no se enteraba de la misa la mitad y, aunque no me alegré de lo que le sucedía, sí la culpé de haber confiado en Cersei y en Joffrey; me enfurecí con ella cuando lo de Dama y la culpé de ello; me cabreé cuando "traicionó" a su padre, etc.

A día de hoy, sólo puedo concluir que eso se debe a una misoginia interiorizada, la misma misoginia que hace que miremos a Sansa con desdén por ser "una dama" mientras aplaudimos a Arya, Asha y Brienne. La misoginia que hace que se llame Mary Sue a Dany mientras que a Tyrion y Jon se les venera por las mismas cosas que hacen de Dany una Mary Sue. 

En la literatura, el cine, los videojuegos, etc., la "molonidad" de una mujer se mide por cuánto se parece a los modelos de hombre estándar que nos ofrecen esos mismos medios, siempre, claro está, que eso se limite a cosas como pegar, decir groserías, vestir de forma "poco femenina", enguarrarse por los caminos, etc. En el momento en que hablamos de una mujer que asume todo el poder sin renunciar a lo que se considera femenino (Cersei, Daenerys), ya estamos hablando de, en el mejor de los casos, una "Mary Sue" y, en el peor, "una puta malvada y conspiradora que quiere arrebatar su legítimo poder al hombre que lo merece".

Y ahí entra Sansa.

Los guionistas de la serie le tienen especial tirria. Leía el año pasado, en la web de Asshai, a una forera que decía que "a Sansa siempre le dan la pelota idiota", es decir, haga lo que haga, será un error que el hombre a su lado (Jon, Meñique) le perdonará de forma magnánima y generosa, no sin antes abroncarla, hasta cuando ese "error" salve la vida de quienes se lo echan en cara. Incluso otra mujer (Lyanna Mormont) le echa en cara algo que no es culpa suya (sus sucesivos matrimonios forzados) y le arrebatan su legitimidad como Reina del Norte y Señora de Invernalia (en ese punto, recordemos, todavía no ha aparecido Bran, y con Robb y Rickon muertos y Arya desaparecida, Sansa es la última Stark que queda y, le pese a quien le pese, la que ha salvado la situación en el Norte después de que Jon casi provoque su derrota en la Batalla de los Bastardos). 

¿Seguro que soy yo la tonta de la familia?
No he muerto, conservo mi rostro, mi cabeza, mis piernas...
A Sansa  no se le pone en entredicho ni se la odia (he llegado a ver verdadera bilis hacia ella) porque haya cometido errores imperdonables (hola, Robb "me caso con quien me salga del nabo ignorando a mis vasallos y mi madre"), porque sea irreflexiva (hola, Jon "me lanzo a la batalla ignorando la estrategia que he diseñado yo mismo e ignorando las advertencias de la única persona que conoce a Ramsay"), ingenua (mira, ahí tenemos a Ned "voy a fiarme de Meñique, qué podría salir mal") o malvada (anda, Joffrey "me cargo prostitutas por diversión"). Se le pone en entredicho y se la odia porque habiendo cometido errores de mucha menor magnitud, habiendo sido irreflexiva con consecuencias imposibles de prever, habiendo confiado en quien no debía y sin ser malvada... es una mujer que asume un rol típicamente femenino.

Esta misoginia interiorizada se dirige también hacia otros personajes femeninos dentro de la literatura, el cine, etc., que no actúan según los estándares masculinos o, por el contrario, se amoldan demasiado a un estereotipo femenino. Repipis insoportables o putas ambiciosas, no hay término medio. Pero un personaje femenino puede ser molón sin pegar espadazos. Un personaje femenino puede ser fuerte siendo dulce y tierna. Un personaje femenino puede molar cometiendo los mismos errores que los masculinos cometen a patadas. 

En resumen, ¡Sansa, Reina del Norte!

Estoy aquí y aquí me quedo. Si no os gusta, recordad lo que le hice al hijoputero que me violó.



viernes, 7 de julio de 2017

Reflexión sobre... Gestación Subrogada (II)

Decir que el tema de la gestación subrogada se ha convertido en algo particularmente candente en las redes últimamente es quedarse cortos. Se está convirtiendo, como era esperable, en una auténtica batalla. No hace tanto, en febrero, publiqué una entrada en la que me posicionaba a favor de la regulación de la GS "altruista". Huelga decir que hoy en día ya no pienso igual, gracias al debate con compañeras que, con paciencia, consiguieron hacerme caer en el camelo que es la GS "altruista". 

Desde las posturas favorables a la GS, especialmente cuando se trata de rebatir a mujeres que hablan contra la misma desde el feminismo y la libertad sexual y reproductiva de las mujeres, se esgrime a menudo el argumento de "ah, entonces, ¿qué hay de lo de "nosotras parimos, nosotras decidimos"? ¿Y si una mujer quiere hacerlo? ¿Se lo vais a prohibir?". Respecto a lo de usar lemas feministas para rebatir esto ya se ha pronunciado Jessica Fillol esta misma semana. Respecto a las otras dos cuestiones... esto no va, ni nunca ha ido, de libertades individuales; cuando se habla en contra de la GS, la prostitución, etc., se está hablando de derechos humanos, de dignidad colectiva, de defensa contra la explotación y de lucha contra un sistema basado en la opresión y la explotación. Desde esa perspectiva, no importa si una mujer entre cien quiere gestar para otros libremente si las otras noventa y nueve lo hacen para no morirse de hambre; no importa si una mujer de entre cien se prostituye libremente si las otras noventa y nueve lo hacen para no ver morir a su familia de hambre; no importa si una trabajadora de entre cien elige libremente renunciar a sus derechos laborales si las otras noventa y nueve lo hacen porque la alternativa es quedarse en la calle.

La GS  se sustenta en una doble opresión: de clase - quienes recurren a la GS suelen ser parejas o personas de estatus socioeconómico alto y las madres de alquiler suelen ser mujeres de estatus socioeconomico bajo- y machista -  la innegable feminización de la pobreza y la propia situación de partida de las mujeres con respecto a los hombres hace que la GS se enmarque en una más de las prácticas de control sexual y reproductivo que se ejercen sobre las mujeres, por no mencionar la actitud típicamente machista y clasista de "perpetuar el linaje" a toda costa.

El elemento de clasismo es, quizás, el que queda más claro: sólo personas ricas pueden permitirse el coste de la GS (de lo que, por cierto, la madre gestante no ve más que un pequeño porcentaje), y está por llegar el día en que una mujer rica se quede embarazada por puro altruismo para otros, corriendo, además de los riesgos inherentes al embarazo, los riesgos en cuanto a su profesión, su vida personal y social, etc. Y las pocas que podrían estar dispuestas no resultan suficientes - o, al menos, no he visto en ninguna parte "mujer burguesa, blanca y rica se ofrece a gestar el hijo de otros", lo que sin duda sería noticia- para considerar legalizar la GS. 

En esencia, lo colectivo no puede supeditarse a lo individual, y legalizar la GS sólo nos acercaría al escenario que vemos en "El Cuento de la Criada", quizás no tan similar a la esclavitud sexual, pero sí a una realidad en la que pasar por un embarazo y que un contrato te arrebate tu soberanía corporal es una opción laboral más; quizás la única opción para muchas mujeres. 

Hay muchas más cosas que decir sobre esto, como las que la tuitera Cronopia apunta en este hilo que suscribo completamente, pero creo que todo queda mejor condensado en una frase:

No compres, adopta.
Y parece mentira que esto la gente lo vea lógico en cuanto a animales y luego no vea mal la compra de bebés.


viernes, 19 de mayo de 2017

Reflexión sobre... feminismo y argumentos absurdos

Sin duda, uno de los argumentos más peregrinos y absurdos contra el feminismo es el de que hay mujeres malas, mujeres que se aprovechan de que existe la posibilidad de denunciar y denuncian en falso (lo de que el porcentaje sea ridículamente bajo ya si tal). Dado que me lo han planteado hace poco en un comentario de Facebook, he decidido que valía la pena desarrollar mi respuesta un poco más y aprovechar para hacer una entrada. Y aquí está.

Sí, hay mujeres que se aprovechan de lo que ha conseguido el feminismo. ¿Y? ¿Cuál es el punto de esa argumentación? El feminismo no va de convertirnos a todas en seres de luz. Entre las feministas hay buenas y malas personas. El feminismo lucha por todas ellas. Porque el feminismo busca la liberación de la mujer – de todas las mujeres – de una opresión estructural, el patriarcado. De todas: obreras y burguesas, de izquierdas y de derechas, mejores o peores personas, violentas y pacifistas, libfem y radfem, etc.  Esto no quiere decir que entre nosotras no haya disensiones o, incluso, que no existan mujeres feministas abiertamente enfrentadas,  u otras cabronas y poco sororas, incluso algunas a las que yo, personalmente, con gusto mandaría a freír espárragos, pero es que el feminismo no es una manera de hacer amistades, sino de analizar la realidad y de sostener una lucha común contra una opresión también común.


Teniendo en cuenta eso, descalificar el feminismo (el cual, por cierto, tiene múltiples matices y corrientes, de las que comulgo con una o dos como mucho) por los actos aislados de algunas mujeres es como descalificar los movimientos antirracistas porque dentro de ellos hay PoC delincuentes o que se aprovechan de algunas cuestiones. Una absurdez, se mire por donde se mire. ¿Verdad que sería una barbaridad acudir a una mani antirracista y decir “a ver sí, os matan por ser PoC, tenéis mayor riesgo de exclusión social por ser PoC, os insultan por ello, pero es que hay PoC que son malas personas”? Si no te hostian con toda la razón del mundo, probablemente te dirán “mira, a mí me la refanfinfla, yo lo que quiero es que ser PoC deje de ser motivo de opresión”.


Y yo contesto lo mismo sobre ese argumento contra el feminismo basado en las mujeres “malas, que se aprovechan de los avances feministas, que denuncian en falso”. Me la refanfinfla. Yo lo que quiero es que ser mujer deje de ser motivo de opresión, que en igualdad de condiciones no se decanten siempre por un hombre para un trabajo o un ascenso, que el hecho de ser fértil no me convierta en indeseable para una empresa, que caminar por la calle sola de noche no sea un acto de valentía o de imprudencia según a quién le preguntes, que no tenga que preguntarme si el tío con el que estoy ligando parará si le digo “no”. Quiero que ser violada no se convierta en un juicio a mi persona en vez de a los violadores (ejemplo, la barbaridad de Espejo Público y prácticamente todo lo que ha rodeado a la violación de los Sanfermines). Quiero que las compañeras lesbianas tengan el mismo derecho que yo a amar sin recibir insultos por ello. Quiero que no se me llame "guarra" por llevar las piernas sin depilar. Quiero que no se me juzgue si follo o no, ni que se decida arbitrariamente si es mucho o es poco. Quiero muchas cosas que hoy en día todavía no tenemos. Y quiero que ya no sea necesario reclamarlas.




Básicamente, quiero - queremos- abolir el patriarcado. 

martes, 14 de marzo de 2017

Reflexión sobre... machismo, videojuegos y ser "unas amargadas que se quejan de todo"


Imagen tomada de DeviantArt:

Las chicas que jugamos a videojuegos estamos ya más que curtidas (muchas lo están infinitamente más que yo, que soy relativamente novata en el mundillo "gamer" y, en general, he tenido muchísima suerte con las personas con las que he compartido mi afición, a quienes, si me leen, agradezco las horas de cachondeo y debate, serio y no tan serio) en el machismo que impera en el mundo de los videojuegos y lo discriminadas que estamos las mujeres en el mismo, ya no sólo a nivel de las profesionales del sector, sino también las fans, jugadoras, gamers, jugonas o como se nos quiera llamar. La página TodasGamers habla largo y tendido sobre este tema en varios de sus artículos (el último de ellos, este), y bastante mejor, en mi opinión, de lo que lo puedo hacer yo, por lo que tampoco quiero extenderme demasiado.

No es infrecuente que cuando las jugadoras nos quejamos de algún aspecto que chirría (como, por ejemplo, el hecho de que Bioware declaró en su momento que pensaba centrar la campaña de "Mass Effect: Andrómeda" en la protagonista femenina del juego, Sara Ryder, como homenaje a Sally Ride, para, posteriormente, sacar más vídeos del protagonista masculino y centrarse en él), se nos tache de "exageradas" o de no saber disfrutar de las cosas, o de ser "unas amargadas que os quejáis de todo". Pues bien, pongamos los puntos sobre las íes... Quejarse de algo no implica no disfrutar, sino simplemente ser consciente de los fallos que presenta un producto; The Witcher 3, por ejemplo, me encanta, pero soy consciente de que, más allá de las características del mundo en que se basa, tiene unos toques bastante machistas que me fastidian sobremanera (¿de verdad necesitamos ver el sujetador de una guerrera para darnos cuenta de que "oooh, es una chica, y lucha!"?). Si ver fallos y señalarlos, especialmente los vinculados al machismo, implicara no disfrutar de algo, hace muchos años que no podría ver una película o abrir un libro, o siquiera vivir en sociedad. 

Por otro lado, es muy curioso que solamente seamos exageradas o amargadas cuando nos quejamos de cuestiones relacionadas con el evidente machismo del medio, pues me he quejado y he visto a muchas chicas quejarse mil veces de las misiones secundarias chorras del Dragon Age Inquisition, o de los finales de Mass Effect 3, y jamás he visto que esas quejas sean tildadas de "exageradas" o que se interpreten como que somos "unas amargadas". Si me atreviera a realizar una loquísima especulación, quizás tendría que hablar de cómo los #TrueGamers y #MachitosEscociditos interpretan cada mínimo cambio con cierto aire a avance en el medio como una señal del Apocalipsis (para muestra, el follón que se armó con Horizon Zero Dawn y Aloy, de lo que esto ha sido el ejemplo más light), y de que no hay más que ver los hilos de prácticamente cualquier foro sobre videojuegos, especialmente los comentarios en torno a mujeres, protagonistas o compañeras, que son... normales. Mujeres normales y corrientes, sin hipersexualizar, y que despiertan tal ira que cualquiera diría que es una afrenta personal para los machitos escociditos. 

Machitos escociditos que en reacción a esa gran afrenta invierten un tiempo considerable en deslegitimar nuestras quejas, tratándonos de "exageradas", de "amargadas", de "frustradas", de tener la cabeza comida por "el lobby feminazi", dejándonos claro que somos intrusas en un medio en el que todavía dominan ellos y en el que cada mínimo espacio que logramos hacernos es un ataque hacia su masculinidad (la pobre, qué frágil que es). 

Así pues, queridos y no tan queridos jugadores, si una mujer se queja de cómo la trata la industria del videojuego, tanto si es desde su perspectiva de profesional como de jugadora, quizás deberíais parar un momento para plantearos si su queja tiene cierta base antes de empezar a atacar desde vuestro privilegio, el de estar ampliamente representados en prácticamente cualquier medio cultural y/o de entretenimiento. Internet es una herramienta maravillosa con la que podéis consultar prácticamente cualquier cosa en un clic, y la descripción acerca de la realidad que vivimos las mujeres en este y otros medios no es una excepción. De hecho, mirad qué buena soy, que ya aporto más abajo lo que he encontrado yo sin tener que rebuscar demasiado.

Y para terminar... sinceramente, si protestar en contra del machismo que percibo en el mundo del entretenimiento y en la sociedad en general y apoyar a las compañeras que se quejan es ser una amargada que se queja de todo... me alegro de serlo.



Artículos que tratan la situación de las mujeres en el mundo del videojuego







domingo, 12 de febrero de 2017

Pensamientos de domingo

Esta semana me he enterado de que no van a convocar oposiciones de mi especialidad.Me he sentido un tanto perdida hasta tomar decisiones sobre lo que haré a continuación, que básicamente será enfocarme en la parte más práctica de mis opos, darme de alta en el INEM y empezar otra vez con currículos.


Discutir con machirulos me inspira, y por eso escribí esta entrada y comencé a recopilar capturas en un álbum de facebook que quizás traslade en algún momento al blog en forma de entradas regulares; aún tengo que pensarlo. Es una pena que el que me inspiró me haya bloqueado (el segundo en menos de dos meses; estoy en racha), pues me gustaría darle las gracias por ser mi musa machirula.


Estoy enganchada a este hilo. Si bien la discusión con el machirulo arriba mencionado me dio el último empujón, la idea de recopilar capturas de machistadas nació de aquí.


Me están encantando las entradas de Jessica Fillol de respuesta a preguntas neomachistas. De momento, tiene 3: ¿Las feministas odiáis a los hombres?, ¿Por qué decís que todos los hombres somos violadores en potencia? y ¿Las feministas no sois en realidad machistas...?. Espero que continúe publicando este tipo de cosas. Se expresa mucho mejor que yo y encima es una sucesión de zascas.


El lunes pasado fue el Día Internacional de Tolerancia Cero contra la Mutilación Genital Femenina y, como es lógico, saltaron los típicos "¿Y los hombres qué?". Nada nuevo bajo el sol, por desgracia. 


Ya es de la semana anterior, pero hoy me he releído este gran artículo de La Marea, sobre monogamia, poliamor y leyes, tanto escritas como no escritas, que discriminan el segundo tipo de relaciones.

Y hasta aquí mis pensamientos de domingo.

viernes, 10 de febrero de 2017

Despotricando sobre... #EstásGeneralizando y #NotAllMen

Imagen compartida por Feminist United

No es raro que cuando se publican carteles como el que encabeza esta entrada, o cuando se habla de agresiones sexuales o de, en general, los privilegios masculinos, siempre salga algún tío diciendo que #NotAllMen, y bastantes veces acompañándolo de un "feminazi" que demuestra de forma muy contundente que sí, él está por la igualdad, no como nosotras.. claro que sí, guapi.


Yo cuando me sale un NotAllMen diciendo que las mujeres somos mu malas, mu malas.

Ahora hablando en serio... hombres del mundo (aquí marcándome una generalización tó guapa), ¿de verdad, de verdad, cuando en menos de dos meses de 2017 ya tenemos 10 víctimas mortales de VdG lo primero que os sale es "hey, hey, yo no, feminazi, NotAllMen, yo soy un buen tío"? ¿O cuando salen carteles como el del encabezado lo primero que pensáis es "oye, oye, no, estás generalizando, eh, y haces #FlacoFavor al feminismo, y #NotAllMen"? 

Sólo para que quede claro, cuando hablamos de actitudes machistas y hacemos carteles como el de arriba, no nos referimos a vosotros como personas individuales (no sois tan interesantes como para que cada cosa que publicamos sea una indirecta personal, no os vengáis arriba), sino a los hombres como grupo privilegiado, de la misma forma que un cartel similar podría aludir a heteros o blancos con respecto a personas LGBT o no blancas. 

Y, de la misma forma que yo haría (vamos, quiero pensar que así sería, que no me quedaría en la superficie) si me ofendiera por un cartel semejante en que se aludiese a mis privilegios como persona hetero y blanca, quizás deberíais preguntaros por qué os dais por aludidos. ¿Es porque realmente son cosas ofensivas o porque os incomoda que aluda directamente a los privilegios masculinos y a las consecuencias que han tenido y tienen para las mujeres? Por experiencia propia, yo diría que lo segundo: a todos nos incomoda que aludan a nuestros privis y a la situación que viven aquellos que no los tienen; y es natural, rompe nuestros esquemas, nuestra concepción de la realidad, pues aceptar que tenemos privis implica aceptar responsabilidad sobre lo que hacemos y decimos con respecto a personas no privilegiadas. ¿Y sabéis qué? No pasa nada por aceptarlo. No pasa nada por asumir que siendo hetero y/o blanco tienes determinados privilegios. No tienes la culpa de ellos, pero sí la responsabilidad de no perpetuarlos (friendly reminder: responsabilidad =/= culpa). Y repetir una y otra vez que tú no, que tú no eres así, que generalizar es muy malo, o buscar medallitas por no ser un violador, como el sujeto de este cartel, NO es la forma (sí, revelación inesperada, centrarse en desmentir actitudes machistas en lugar de pelear contra ellas, no ayuda, os comprenderé si os quedáis en shock por ello). 

En resumen, queridos, menos #NotAllMen y #MaleTears y más deconstruirse

Y si no queréis hacerlo, bueno, por mi parte sólo cabe una respuesta...

Imagen extraída de aquí





viernes, 30 de diciembre de 2016

El acoso machista en las redes

Que el acoso machista a través de las redes es una realidad, yo ya lo sabía mucho antes de hacerme twitter y de empezar a publicar en el blog, pero no sospechaba la verdadera dimensión de ese acoso hasta que encontré el blog de Jessica Fillol y, ahí, su testimonio de cómo llevan acosánola durante años por twitter, por Facebook y en su propio blog. Y, como ella, muchas otras activistas feministas en las redes, hasta el punto de que muchas de ellas llegaron a abandonar ese medio como manera de hacer activismo.

Como alguien que lo ve desde fuera (por suerte, no he llegado a ser víctima de un acoso continuado, sino de forma colateral al dar un toque a alguno por su actitud… y es triste que tenga que sentirme afortunada de que no me acosen, ¿no creéis? Pensad sobre ello: me siento afortunada de poder expresarme sin que haya un grupito de chacales pendientes de volver cada palabra contra mí, cuando eso debería ser LO NORMAL), muchas veces siento rabia e impotencia, no sólo por las compañeras feministas que reciben ese acoso, sino también porque, en la línea de la reflexión que cierto día lanzó Alicia Murillo en unas jornadas en Lalín, sé que esos hombres, que publican datos personales de las feministas a las que acosan, animan a otros a ir a darles una paliza, son unos cobardes que no se van a arriesgar a hacer algo por lo que se les pudiera identificar, no, ellos desahogarán su rabia, su cobardía, su infelicidad, su miedo, en la mujer que tienen al lado: su madre, su pareja, su hija, su hermana, la trabajadora del sexo a la que acudirán esa noche… Siento rabia e impotencia por no poder ayudar a esas mujeres, por no poder hacer, como en twitter, “Reportar cuenta” >> “Bloquear” >> “Cuenta suspendida”.

Pese a esa rabia e impotencia, a que me gustaría poder hacer algo por las compañeras que sufren ese acoso en las redes más allá de simplemente reportar una cuenta que resurgirá cincuenta veces más con otros nombres, y a que desearía con toda mi alma poder apoyar a las mujeres que tienen que aguantar a diario a los hombres reales que hay tras esas cuentas, no puedo evitar pensar que realmente somos una fuerza a tener en cuenta, somos cada vez más, y cada vez más dispuestas a armar jaleo. No conozco en persona a prácticamente ninguna de las activistas feministas que sigo en las redes, pero no puedo por menos que sentirme reconocida en ellas y a ellas por su labor, una labor que tiene un alto precio, y a pesar de ello siguen ahí, en primera línea, gritando a la cara de la sociedad lo que ésta muchas veces no se atreve a reconocer y recibiendo pedradas por ello.

Y esta reflexión es uno de mis pequeños granitos de arena al apoyo y agradecimiento que merecen por ello.


viernes, 23 de diciembre de 2016

Facebook y la censura machuna



Desde hace un par de días, la página de facebook de Locas del Coño, dedicada a la web feminista del mismo nombre ha sido cerrada por "incumplir las normas comunitarias". Según las administradoras de Locas del Coño, y respaldado por una serie de capturas de diversas páginas y tuits (todo ello colgado en el blog de Jessica Fillol y en la propia web de Locas del Coño), esto responde a un acoso machista organizado.

No voy a entrar a hablar de lo vacías que tienen que estar las vidas de los machitrolls para dedicarse a denunciar masivamente una página feminista y para acosar a varias activistas, pues eso ya lo ha hecho estupendamente Jessica Fillol en las entradas que enlazo en el párrafo anterior. De lo que vengo a hablar es más bien de la hipocresía de Facebook, que censura una publicación feminista (e incluso una viñeta de Manel Fontdevila compartida por Jessica), pero no esto ni diversas páginas que muestran violencia hacia los animales (no las he buscado; la última vez que me encontré con una tuve el estómago revuelto durante horas). 

Las páginas como Locas del Coño son una parte importante del activismo feminista, pues proporciona un espacio para testimonios en los que muchas nos reconocemos, así como para un debate a través del cual podemos empoderarnos, entendiendo a la vez cómo funciona un sistema que busca anularnos. Y, desgraciadamente, la censura es uno de los métodos que ese sistema tiene para anularnos. Imágenes como el logo de Locas del Coño que ilustra este post (anteriormente sin la banda de "censored") o esta otra imagen:

Qué ofensivo, ¿verdad? Mucho más que colgar imágenes de gente haciendo el saludo fascista, o de animales maltratados acompañados de comentarios que celebran ese maltrato, dónde va a parar.

Por suerte, hay algo con lo que no cuentan: somos muchas y valientes, y ellos son pocos y cobardes. Seguid intentándolo, machirulos, pero tarde o temprano tendréis que rendiros a la evidencia: con sororida, fuerza y, como dicen Klitosoviet, "una dosis de sarcasmo..." nosotras seguimos adelante; vosotros os estáis quedando cada vez más solos luchando contra molinos de viento y revelándoos como lo que sois: infelices, violentos, amargados y con miedo a las mujeres sin miedo.

Desde aquí mando todo mi apoyo a las compañeras de Locas del Coño y os animo a uniros a la denuncia de esta censura a través del hashtag  #CensuraMachuna.

domingo, 14 de agosto de 2016

Titulares de vergüenza olímpica: hasta los ovarios del machismo en los JJOO2016

Lo confieso, no me interesan demasiado los Juegos Olímpicos. No soy fan del deporte y, aunque me alegra oír que España gana medallas, tampoco me emociona. Estos Juegos, sin embargo, me han llamado la atención. Y no porque Mireia Belmonte haya conseguido el primer oro para España, sino por el lamentable retrato que desde la prensa, tanto la especializada en deportes como la ordinaria, ofrece de sí misma con titulares como los siguientes:


Machismo y gordofobia, hay dónde elegir
Porque lo importante es que unas estén tapadas y las otras no. Periodismo de calidad, oye.

"Su amiga". No hay más preguntas, Señoría



Machismo, gordofobia, homofobia y hasta me atrevería a decir que islamofobia. Bonito cóctel. 

Como siempre, las mujeres están siendo valoradas única y exclusivamente a través de su físico, y eso cuando no se las valora directamente a través de la mirada masculina (buscad "entrenador Mireia Belmonte" en google y veréis a qué me refiero). Y si creéis que exagero, mirad esto... Dos imágenes juntas se entienden mejor:

 Es absolutamente imprescindible que tras un partido de Voley-Playa nos muestren el culo de lxs jugadorxs...
... Ah, no, espera, que eso es sólo si son chicas. 












Las mujeres seguimos estando ninguneadas en el ámbito profesional, y muy especialmente cuando ese ámbito es el deportivo, donde las cualidades más estereotípicamente masculinas (velocidad, fuerza, resistencia, perseverancia, etc.) encuentran su mayor campo de expresión y el baremo "como un hombre" está a la orden del día.

No obstante, el revuelo que se ha organizado da cierta esperanza de que,tarde o temprano, los medios de comunicación avancen y abandonen sus maneras retrógradas, machistas y trasnochadas en el tratamiento de las noticias.

Y por eso os animo a que se siga llamando la atención sobre estas barbaridades. Difundid estos vergonzosos titulares, compartid vuestra indignación, alzad la voz.

Yo, por mi parte lo dejo claro: "Hasta los ovarios del machismo en los JJOO2016"


lunes, 25 de julio de 2016

Crítica destructiva a... "75 consejos para sobrevivir en el colegio"

Uno de los inconvenientes de ser feminista y llevar siempre puestas las gafas violetas es que a veces algo cotidiano (como un libro) es tan increíblemente machista que te tienes que quitar las gafas para asegurarte de que no has exagerado... Luego ves que mucha gente reacciona igual y entonces te das cuenta de que, en efecto, no has exagerado. Y por un lado te sientes bien (por fin parece que la gente empieza a reaccionar), pero por otro lado... esto es tan fuerte, tan machista y tan horroroso en todos los sentidos que es increíble que haya sido publicado. Eso es lo que ha sucedido al tropezarme con esto:

La portada es lo más inocente de este libro, a juzgar por lo que he visto

A ver cómo lo digo... En este libro, escrito por María Frisa (me niego a hacerle publicidad gratis, así que si alguien quiere ver quién es la autora de este despropósito, que googlee el nombre), se ofrecen consejos como estos (una imagen vale más que mil palabras, y tengo unas cuantas imágenes aquí):

Atención: sólo apto para los más curtidos en despropósitos 



Atención a "Si tuviera novio, sería diferente. Podríamos estar los cuatro juntos, pero así..."
Básicamente, si tienes novio no puedes estar con tus amigas.
 Y si no lo tienes, tírate por un puente porque eres fea y tu vida no merece la pena.

Di que sí, cariño, las mujeres somos muy de hacernos amigas "por el interés te quiero, Andrés... o Andrea"
No te quedes solterona, es una gran tragedia, sobre todo cuando eres ya una anciana de 6º de Primaria
Yo alucino cada vez más.



 "-María, y si enseñas a las niñas que los celos son malos, que deben ser ellas mismas...?
+ Quita, quita, prefiero destrozar la labor de docentes y padres coeducadores y enseñar a las chicas a seguir sometiéndose al amor romántico, heteronormativo y, por supuesto, patriarcal, porque sólo así sobrevivirán al colegio"

Carezco de experiencia, lo reconozco, pero yo diría que el máximo inconveniente de tener novio/a es el aliento mañanero y aguantarse los pedos los primeros meses. 





La puntilla. 
¿Por qué enseñar a relacionarse desde el respeto y la solidaridad, a dar un paso al frente cuando alguien está siendo acosado? ¡Mucho mejor convertirse en acosador, dónde va a parar!


Yo sólo digo una cosa: me niego. Me niego a que éste sea el libro de referencia para las niñas y los niños a los que tal vez en un futuro tenga que orientar y asesorar, para los que tenga que organizar talleres de sexualidad y afectividad. Me niego a que este libro siga en las librerías cuando dentro de unos años tenga churumbeles (a ver con qué cara les digo yo que leer es bueno si lo que quieren es leer esta bazofia). Y como me niego, he firmado esta petición para que lo retiren: https://www.change.org/p/alfaguara-retirad-el-libro-75-consejos-para-sobrevivir-en-el-colegio-de-mar%C3%ADa-frisa?recruiter=18542043&utm_source=share_petition&utm_medium=twitter&utm_campaign=share_twitter_responsive.

Los pocos que llegáis a este blog (básicamente porque os spameo vilmente y os doy las gracias por no bloquearme de todas vuestras redes), supongo que estaréis tan indignadxs como yo. Y por eso os animo a uniros a la petición. 

Gracias a @YaraCobaain  por el tuit que ha dado lugar a esta entrada.