No falla. Cada vez que se intenta explicar que el machismo lo impregna todo y que a las mujeres "se nos educa para", salta alguien a decir "a mí no me han educado así". Pues lamentablemente, querido o querida, sí te han educado así aunque en tu casa hayan paliado en parte esa educación.
El machismo es una cuestión estructural. ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que nuestra sociedad y todos los productos de la misma (educación, cultura, dinámicas relacionales, etc.) no se han conformado tal y como son por arte de magia, sino dentro de un marco concreto, el patriarcado, en el cual la medida y referencia de todas las cosas es el hombre (más concretamente, el hombre blanco cisheterosexual) siendo todo lo que se salga de ello, "lo otro", lo que se sale de la norma y que debe amoldarse todo lo posible a ella.
No estamos hablando de algo aislado que se contemple desde fuera y que tenga unas características extremadamente concretas y que se puedan separar fácilmente unas de otras, sino de la misma estructura de la sociedad en la que vivimos. Hablamos de un determinado prisma bajo el que se configura absolutamente todo.
Obviamente, es raro que se emita y apoye socialmente un mensaje explícito que diga que las mujeres son inferiores a los hombres, o que una mujer merece ser violada, pero sí existe ese mensaje en multitud de detalles, tan naturalizados e integrados en la realidad cotidiana, en el "siempre ha sido así, es lo normal", que rara vez se repara en ellos, pero que constituyen una de las bases para la perpetuación del sistema patriarcal: la falta de referentes femeninos en la formación reglada (¿cuántos de vosotros habéis estudiado a Olympe de Gouges al estudiar la Ilustración? ¿O a sor Juana Inés de la Cruz en Literatura? ¿Y qué me decís de Lyudmila Pavlichenko al estudiar la II Guerra Mundial?), la perpetuación de estereotipos de género entre los niños (mirad un catálogo de juguetes y entenderéis a qué me refiero... o id simplemente a una tienda de ropa y mirad qué prendas tienen la etiqueta "para niño" y "para niña"), la creencia de que determinada ropa indica tu disponibilidad sexual (una disponibilidad sexual que además debe ser indiscriminada, si rechazas a un hombre cuando vas, según ellos, "pidiendo guerra con esa minifalda/top/pintalabios", entonces eres una calientapollas... y el que me niegue que esto sucede que me diga dónde está la cueva en la que ha vivido porque me piro allí), etc.
Incluso las campañas institucionales contra la violencia de género, acoso sexual, etc. tienen escasa perspectiva de género, al poner el énfasis en las víctimas en lugar de en el agresor (no hay más que recordar aquello de "mamá, hazlo por nosotros..."), lo que facilita que se siga culpando a las víctimas y eximiendo de toda responsabilidad tanto al agresor como a las instituciones y a la propia sociedad.
La educación es socialización en una determinada cultura, en sus normas implícitas y explícitas. Educación no es sólo un/a docente o tus padres diciéndote "X es así". Educación es toda una sociedad inculcándote una serie de valores, estereotipos, creencias, motivaciones, etc. que se han desarrollado en un marco determinado, el patriarcado.
Obviamente, es raro que se emita y apoye socialmente un mensaje explícito que diga que las mujeres son inferiores a los hombres, o que una mujer merece ser violada, pero sí existe ese mensaje en multitud de detalles, tan naturalizados e integrados en la realidad cotidiana, en el "siempre ha sido así, es lo normal", que rara vez se repara en ellos, pero que constituyen una de las bases para la perpetuación del sistema patriarcal: la falta de referentes femeninos en la formación reglada (¿cuántos de vosotros habéis estudiado a Olympe de Gouges al estudiar la Ilustración? ¿O a sor Juana Inés de la Cruz en Literatura? ¿Y qué me decís de Lyudmila Pavlichenko al estudiar la II Guerra Mundial?), la perpetuación de estereotipos de género entre los niños (mirad un catálogo de juguetes y entenderéis a qué me refiero... o id simplemente a una tienda de ropa y mirad qué prendas tienen la etiqueta "para niño" y "para niña"), la creencia de que determinada ropa indica tu disponibilidad sexual (una disponibilidad sexual que además debe ser indiscriminada, si rechazas a un hombre cuando vas, según ellos, "pidiendo guerra con esa minifalda/top/pintalabios", entonces eres una calientapollas... y el que me niegue que esto sucede que me diga dónde está la cueva en la que ha vivido porque me piro allí), etc.
Incluso las campañas institucionales contra la violencia de género, acoso sexual, etc. tienen escasa perspectiva de género, al poner el énfasis en las víctimas en lugar de en el agresor (no hay más que recordar aquello de "mamá, hazlo por nosotros..."), lo que facilita que se siga culpando a las víctimas y eximiendo de toda responsabilidad tanto al agresor como a las instituciones y a la propia sociedad.
La educación es socialización en una determinada cultura, en sus normas implícitas y explícitas. Educación no es sólo un/a docente o tus padres diciéndote "X es así". Educación es toda una sociedad inculcándote una serie de valores, estereotipos, creencias, motivaciones, etc. que se han desarrollado en un marco determinado, el patriarcado.
Así pues, sí te han educado así.
He perdido la cuenta del número de veces que me han dicho "yo he crecido en una familia con mayoría femenina y he planchado/fregado y respetado a los mujeres siempre". Ya, si eso no lo dudo, de lo que no dudo tanto es de que no haya recibido influencia de cualquier otro medio (además del familiar): sistema educativo, medios de comunicación, blablabla. Y aun así siguen con la misma pantomima.
ResponderEliminarEn serio, ¿cuándo podremos resucitar a los dinosaurios y que estos se coman a todos los Señores del mundo?
¡Saludos!
PD: la verdad es que llega un momento en el que me canso ya de hacer pedagogía y de tener que justificar mi postura, etc. Es agotador y cuando me vienen con éstas directamente corto porque es muy dificíl hacerles cambiar si sienten que lo suyo es legítimo.