El año pasado me enteré de
#LeoAutorasOct, una iniciativa para contribuir a la visibilización de las mujeres en la literatura. El principio básico es simple: durante el mes de octubre, leer únicamente a autoras; de cualquier época, género y subgénero; desde Jane Austen hasta Ursula K.LeGuin, desde ensayo sobre la propia literatura hasta narrativa Cyberpunk, desde "Crepúsculo" hasta "El primer hombre de Roma".
Lamentablemente, el año pasado me enteré a finales de Octubre, así que no pude llevarlo a cabo. Este año, sin embargo, me enteré con tiempo, por lo que me he sumado a la iniciativa, contribuyendo además a la difusión de la misma y haciéndome el propósito de leer un mínimo de cinco libros y hacer reseña de al menos tres de los que lea (estén dentro de esos cinco o a mayores). Mi lista inicial resultó así:
- Horizonte Rojo (Rocío Vega). Aquí su página web y aquí su Twitter.
- Muerte en la clínica privada (P.D.James). Podéis leer sobre ella en Wikipedia.
- Crímenes que no olvidaré (Alicia Giménez Bartlett). Aquí su página web.
- Madre Sacramento (María Teresa Álvarez). Breve bibliografía y bibliografía aquí.
- Cortejo a lo prohibido: lectoras y escritoras en la España moderna (Nieves Baranda Leturio). Aquí su página de la UNED.
- ¡Llama a la comadrona! (Jennifer Worth) (añadido a la lista inicial). Podéis leer sobre la autora aquí.
Reseñas
Horizonte Rojo
Rea Kerr, líder del grupo de mercenarios Horizonte Rojo, no es precisamente un dechado de virtudes. Bebe en exceso y tiene problemas para relacionarse con los demás, acostándose además con quien menos debería, como miembros de su tripulación. Cuando un encargo que parecía fácil se tuerce y ella ha de enfrentarse a un miembro de su tripulación, una serie de acontecimiento se precipitan a su alrededor y ha de luchar por sobrevivir en medio de ellos.
Cuando empecé a leer Horizonte Rojo tenía ya más o menos una ligera idea de lo que me esperaba, gracias a que sigo a la autora en Twitter y a otras personas que han leído y reseñado. Aún así, consiguió sorprenderme.
Desde mi punto de vista, la trama en sí, si bien muy entretenida y bien escrita (además de ser una temática que me gusta), no es el punto más fuerte de Horizonte Rojo. El punto fuerte son los personajes y la evolución de los mismos, especialmente de Kerr. Me ha pasado algo muy curioso con ella: al principio me cayó como una patada en la boca. No es fácil que Kerr caiga bien, es demasiado humana, tanto que incomoda sentirse a veces identificada con ella. Con el tiempo, según se va avanzando en la trama, vemos que evoluciona, pero logra mantener su esencia, no llega a ser un cambio radical e inverosímil.
Otro de los puntos fuertes es la descripción de las relaciones sexuales. Rocío Vega no cae en misticismos pero tampoco traspasa la línea entre lo erótico y lo gratuitamente pornográfico (cosa que no tendría nada de malo, a todo esto, pero que sencillamente no pegaría con el tono del resto de la novela). Además, hay ciertos detalles que añaden verosimilitud a esas escenas, como el hecho de que no sean todas iguales en su desarrollo y en cómo las vive Kerr o que ésta pueda pensar en que estando borracha le va a resultar difícil correrse.
En general, pues, me ha parecido muy recomendable, con una historia hábilmente escrita y entretenida y unos personajes muy bien construidos, muy humanos y que evolucionan de forma coherente y verosímil.
¡Llama a la comadrona!
Cuando la joven enfermera Jenny Lee llega al East End londinense de los años 50 para completar su formación como comadrona se encuentra con la dura realidad de la época, marcada por las consecuencias de la no tan lejana Segunda Guerra Mundial y los cambios sociales y políticos que sirven de telón de fondo al tema principal: la partería y la maternidad en los años 50.
Éste era sin duda uno de los libros que más ganas tenía de leer tras haber visto ya las temporadas disponibles de la serie basada en el mismo. En la literatura, rara vez nos encontramos con descripciones fieles de los partos, da igual la época sobre la que trate el libro, el género literario, etc., y desde luego es aún más raro encontrarse con descripciones de lo que suponía ser mujer y madre en esa época, y ya ni hablemos de las comadronas.
Es sin duda esa fidelidad a la realidad, y la descripción de los esfuerzos que durante años hicieron las comadronas para dignificar la profesión y que se le reconociera su valor, los aspectos que más me han gustado. Como mujer, me resulta además un tema especialmente relevante, en tanto que se puede ver cómo el embarazo, el cuerpo de la mujer y la maternidad pasan de ser un tema (aún más) tabú en la Medicina para ganar cierto terreno, aún hoy insuficiente.
Otro de los aspectos más positivos es la propia voz de la autora, que logra transmitirnos la emoción y el sentimiento de injusticia ante determinados acontecimientos e historias para ofrecernos después otra historia desde una perspectiva tierna y alegre.
Si tuviera que hablar de un aspecto negativo, sería el hecho de que apenas se detiene en sus compañeras de profesión. Esto supone un choque si, como es mi caso, se ha visto primero la serie, donde ya desde el principio se profundiza en las vidas de las compañeras de Jennifer.
Desde mi punto de vista es un libro completamente recomendable en el que, lejos de ofrecer una visión mística de la maternidad y la partería, nos ofrecen realismo, sin olvidar el humor, la ternura y la cercanía.
Muerte en la clínica privada
La periodista Rhoda Gradwyn ingresa en la prestigiosa clínica privada de un cirujano de renombre para deshacerse de una cicatriz, sin sospechar que allí la aguarda la muerte. La resolución del caso será responsabilidad del inspector Adam Dalgliesh.
Una de las características que más me ha llamado la atención de esta y otras novelas de P.D. James con Dalgliesh como protagonista es el hecho de que éste rara vez aparece hasta casi la mitad de la novela (si bien tampoco se olvida de hacerlo avanzar como personaje ni de ofrecernos un retrato de sus colaboradores y entorno cercano). P.D. James se recrea (se recreaba) en describir la atmósfera en que se mueven los personajes secundarios, los que se verán afectados personalmente por el asesinato y en dejar claro que Dalgliesh, como investigador del caso, es un intruso en medio de ese ambiente.
La descripción casi hasta la saciedad de la mansión en que está la clínica, así como de su entorno, no resulta aburrida, sin embargo, ya que el estilo de P.D. James es bastante ágil en este aspecto. Todo cuanto describe servirá después para avanzar en la trama junto con Dalgliesh, incluso para saber más que el detective acerca de los personajes con los que se encuentra y sus motivaciones.
Quizás el punto más negativo para mí es la resolución del caso, que me pareció precipitada en contraste con el ritmo pausado del resto de la novela, como si P.D. James lo hubiera escrito antes que cualquier otra cosa y tuviera que encajarlo a martillazos dentro de la trama.
Aunque no es la que más me ha gustado (ese puesto corresponde a "Mortaja para un ruiseñor"), me parece en general un libro bastante recomendable, con una descripción de escenarios y personajes bien realizada y una trama que engancha.
Impresiones sobre #LeoAutorasOct
Una de las primeras cosas en que reparé al decidir tomar parte en la iniciativa es en lo difícil que resulta encontrarse de forma casual con recomendaciones de libros escritos por mujeres. Da igual de qué género hablemos, si no estás realizando una búsqueda consciente, rara vez te encontrarás con escritoras.
Lo mismo sucede cuando entras en una librería. Ya tenía más o menos una idea de algunos de los libros que leería, pero un día estuve mirando en una librería y me di cuenta de que casi todo son hombres, algo de lo que quizás no habría sido del todo consciente si no estuviera precisamente buscando autoras.
En definitiva, creo que este tipo de iniciativas son algo todavía muy necesario y en lo que todos y todas deberíamos tomar parte, no sólo durante un mes, sino a lo largo de todo el año. Deberíamos ir más allá de las recomendaciones que se hacen desde publicaciones o de las listas de best-sellers y hacer una búsqueda consciente, visitar webs y blogs como
La nave invisible,
Adopta una autora, el propio blog de la iniciativa
LeoAutorasOct, etc.