Este post enlaza en cierto modo con el que publiqué hace unos días, mi "Reflexión sobre...discrepancias y autocensura feminista", y es también una profundización en un hilo que he publicado en twitter a raíz de la tremenda persecución que está recibiendo Jessica Fillol por parte de un sector del feminismo. Os lo resumo: mujeres feministas y veganas deseando que otra mujer sea violada como respuesta a un sarcasmo por el flame al que la llevan sometiendo una o dos semanas.
Hasta ahora, realmente, no había prestado demasiada atención a ese sector feminista que habla de "feminismo vegano" o ecofeminismo, pero a raíz de esto le he empezado a dar vueltas. Vaya por delante una cosa: no soy vegetariana ni vegana, pero me parece una postura ética irreprochable y digna de admiración por el compromiso que supone. He tenido la suerte de que jamás me ha tocado conocer en persona a vegetarianxs/veganxs como lxs que estoy viendo en twitter sacar las antorchas contra Jessica, sino a personas maravillosas a través de las que he conocido diversas alternativas, si no vegetarianas/veganas, sí más éticas y responsables para con los animales y el medio ambiente.
Ahora, el meollo de la cuestión: hablar de ecofeminismo, de feminismo vegano o cómo se le quiera llamar, me parece hacer una mezcla de conceptos que tienen poco que ver. Obviamente, no quiero decir con esto que no se pueda ser feminista Y vegetarianx/veganx, no son categorías excluyentes, pero creo que ninguna tiene que ir necesariamente incluida en la otra; el feminismo es, y debe ser, transversal, ya que vivimos en una sociedad en la que prácticamente cualquier discriminación se potencia cuando eres mujer, pero la creación de una categoría mediante la mezcla de dos cuestiones que, si bien se encuentran relacionadas por tener su base en un sistema de dominio, no tienen, que yo perciba, mayores puntos en común me parece un sinsentido equiparable en su absurdidad a definirse como "homosexual nazi" (los hay, no me lo invento, no sabía si reír o llorar cuando lo descubrí).
Además, me parece aún más absurdo realizar esta categorización cuando la nueva categoría se utiliza como excusa para repartir carnés de feminista y para hacer de menos y atacar a otras mujeres. Ya hay suficientes disensiones en el feminismo, empezando por el feminismo abolicionista vs. el feminismo pro-sex (posturas ambas en las que no me encuentro cómoda... pero eso es tema para otra entrada), y no es necesario crear categorías y líneas de pensamiento completamente artificiales. Y eso por no hablar de los testimonios en twitter de personas que, queriendo ser veganas y sin poder debido a TCA u otras dificultades, han sido objeto de ataques por parte de mujeres feministas y veganas.
El movimiento feminista, como dije en su momento en la entrada enlazada más arriba, tiene, como es lógico, múltiples líneas de pensamiento, pero el veganismo no está ni, en mi opinión, debe estar, incluida dentro de ellas. Ser vegetariana o vegana es una opción ética que no tiene nada que ver con la liberación de la mujer, y equiparar el violar a una mujer con explotar a una vaca para que dé leche constantemente, implica llevar a cabo un ejercicio de misoginia realmente preocupante.
Puede que esta reflexión no sea acertada, puede que me equivoque de medio a medio; es posible que dentro de unos meses mi opinión sea completamente distinta, pero en lo que sí no voy a cambiar de opinión es en una cosa: ni yo, ni nadie, sea veganx, abolicionista, pro-sex, radical, feminista de la diferencia, transfeminista, lo que sea, tiene autoridad moral (o de cualquier otra clase), para dar o quitar carnés de feminista.
Mafalda y sus amigos lo tenían claro, deberíamos seguir su ejemplo
Para finalizar esta entrada, me gustaría invitar a leer este hilo que he encontrado hoy y que, a mi manera de ver, refleja muy bien lo mismo que he querido transmitir con esta entrada: https://twitter.com/puckmnd/status/818204712487030788.


