¿Buscas algo en particular? Prueba aquí...

jueves, 22 de septiembre de 2016

Mientras llegas a tu destino, disfruta del camino

El título de esta entrada podría aplicarse a muchas cosas, desde la propia vida hasta la llegada del fin de semana, pero en mi caso está aplicado a un camino que va a arrancar este sábado. 

Opositar. 

Es un camino que va a ser largo y que no sé cuándo acabará. Hay una meta, pero todavía no está cerca. Quizás llegue a ella en dos años o en cinco. Quizás no llegue nunca a ella y me quede vagando (pero no perdida... recordemos que "no todos los que vagan están perdidos") por el camino, encadenando pequeños hitos en él. 

Estoy ilusionada y aterrorizada a partes iguales. Me da miedo no conseguir alcanzar las horas de estudio necesarias, rendirme antes incluso de acabar el primer año, verme obligada a abandonar porque ya no puedo más... Pero también me ilusiona la idea de llegar a mi meta en dos años (en uno no me lo planteo ni de broma... aparte de que a saber cuándo vuelven a convocar), de hacerlo bien, de descubrirme como una persona realmente constante. 

En fin... El sábado 24 de septiembre de 2016 empezará el camino.

Estoy lista para emprenderlo.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Libros que se atragantan

Hace poco, me prestaron "Harry Potter and the Cursed Child" (que saldrá en España como "Harry Potter y el Legado Maldito"). Lo cogí con cierto recelo, ya que a la persona que me lo pasó y de cuyo criterio suelo fiarme, al menos en cuanto a libros (y en cuanto al diseño del blog), no le había emocionado mucho. Bueno, pensé, no es la primera vez que me flipa un libro que otra persona ha encontrado infumable, así que vamos a darle una oportunidad.

Ha sido un fiasco. Me he quedado atascadísima. No consigo acabarlo. Y eso me frustra muchísimo. En toda mi vida, ha habido muy pocos, poquísimos, libros que no he logrado acabar en su momento. Y la mayoría de ellos los he retomado algún tiempo más tarde (con más edad, realmente) con mejores resultados ("Ana de las Tejas Verdes", por ejemplo, que no conseguí llegar ni a la mitad la primera vez que lo leí y que después me encantó, tanto que me leí todos los de la colección en menos de un mes.

¿Por qué cuento todo esto? Pues porque resulta que soy muy fácil de complacer en cuanto a la lectura. Leo cualquier cosa. La Bicha Artista dice que no tengo criterio; no es que no lo tenga (puedo distinguir un libro excelente de auténtica morralla), sencillamente no dejo que mi criterio filtre las lecturas porque leo lo suficientemente rápido como para que no importe la inversión de tiempo en un mal libro (bueno, eso y que casi siempre soy incapaz de dejar una historia a medias... por eso me acabé la saga de Crepúsculo, más que nada). Así pues, cuando me atasco con un libro... es porque el autor o autora no ha sabido contar la historia o, al menos, no la ha sabido contar lo suficientemente bien para que yo me enganche.

Y eso me repatea. Me repatea especialmente en este caso, y me repatea porque, además, y Abogado Stalker está de acuerdo conmigo, la trama tenía potencial. Podría haber salido una historia cojonuda de ahí. Pero no lo han conseguido.

En resumen, lo dejo. Soy incapaz de acabarlo. 

Y tengo un cabreo de mil demonios por ello.